Mostrando entradas con la etiqueta Madrid. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Madrid. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de mayo de 2023

El viento susurra a la fuente


Cada vez que viento la susurra 

al oído,  

la fuente va desprendiéndose 

de los más finos collares

que componen su pétreo joyero. 

 



martes, 9 de mayo de 2023

viernes, 22 de abril de 2022

Mucha suerte con tu suerte

Una viandante de edad próxima a la mía y aspecto desenfadado a la que acabo de conocer hacía semáforo y medio,  me desea: "Mucha suerte con tu suerte", tras ver dos minúsculos puntitos blancos de excremento de paloma sobreimpresos en una de mis botas negras de lona

Ella se ha librado por medio milímetro de ser bautizada a lo grande y, hablando de si, en realidad, el haberse zafado de aquella caca era o no señal de buena fortuna, me explica su mala buena suerte de aquella tarde: "he rechazado un trabajo porque ni las condiciones ni el horario eran muy aceptables; No sé, a lo mejor he hecho mal, pero es que si acepto algo así, ¿cómo voy a lograr atraer hacia a mí cosas realmente buenas?"

Feliz noche de los libros

 

 


martes, 3 de agosto de 2021

Plato único (Serie platos)

 Si hay un término que defina la vajilla 

apilada en mi cocina para uso diario,

ese sería, sin duda,  singular.

Y es que cada plato, debe ser como requisito de partida, diverso y único.

Los más curiosos proceden de viajes o fueron adquiridos en ferias 

y, aunque no guarden relación unos con otros, ni se entiendan

unos sin los otros, siempre se acaban compenetrando.

Esta loza mía, impregnada de peculiares formas, texturas y

colores, tiene el don de hacer que los alimentos

albergados parezcan ya exquisitos 

desde su puesta en escena.  

En mi vida anterior los platos eran más bien integrantes de un 

batallón: todos igualitos e impecables. Ninguno se salía de lo común,

Siempre alineados en perfecto estado de revista en un mueble expositor, 

siguiendo una misma estética, guardando celosamente las apariencias.

Cuando mi situación vital sufrió un repentino vuelco

también lo dio la vajilla.

Ya no hubo más mueble expositor de vajilla

sino una desenfadada acumulación de platos

en forma de torre.  



 Safe Creative #1008250232348

viernes, 26 de marzo de 2021

"Entre todos la mataron..."

    Hace unas semanas leí en una escueta nota de prensa que una emblemática tienda de fiambre y cafetería, echaba el cierre en Madrid tras cincuenta años de historia. 

   Pensando en que podía tratarse de un bulo llamé por teléfono al establecimiento y cuando conseguí hablar con alguien, me estremecí ante los reproches que lanzaba sobre mí una enojada dependienta. Me echaba en cara que si cada persona que llamaba ahora para lamentar que cerraran hubiera ido a comprar en su momento, no habrían llegado a esa situación. Antes de que me colgara precipitadamente, apenas pude argumentar que  era una de mis tiendas favoritas cuando vivía en aquél barrio. 

   Me impresiona hondamente que negocios de proximidad con tanta solera se vean abocados al cierre. Resisten, en una suerte de trinchera burbuja, hasta que se precipita su caída, como le ocurrió en 2018 a La Madrileña, emblemática tienda de salchichas y embutidos alemanes fundada en 1909, convertida de la noche a la mañana en una cafetería. 

  Durante los años que viví en el centro de Madrid, pude disfrutar de referentes comerciales únicos, como la tienda del corcho, hoy devenida, al igual que otras muchas, en tienda de souvenirs (curiosamente también estas hoy, quién lo iba a decir, al borde de la clausura). 

   Condicionantes pandémicos indiscutibles como la ausencia de transeúntes, el cierre de bares de la zona, el teletrabajo de oficinistas y funcionarios junto con el auge exponencial de los pedidos a domicilio, han contribuído a que establecimientos como FERPAL tengan que cerrar. 

    Pero que hay de aquellos factores prepandémicos, endémicos diría yo, fraguados años antes, que marcaron la senda de la transformación imparable del centro de Madrid en una gran atracción de feria, plagada de escaparates con souvenirs y locales de hostelería*. En ese devenir no se contó con unos  hostigados vecinos que asistían a la sustitución, una por una, de sus tiendas de siempre por otras supérfluas, viéndose impelidos en definitiva a comprar, hasta lo más básico, en un único sitio, el supermercado de unos grandes almacenes de la zona. El cambio de gustos y de tendencia a comprar todo en un mismo lugar, estaba servido: La puntilla que acabaría de rematar a establecimientos como FERPAL.

     Retomando lo que quise haber terminado de contarle a la ofuscada dependienta antes de que me colgara el teléfono, es que, de haber podido seguir viviendo en el centro, habría seguido comprando en Ferpal, y en tantos otros pequeños negocios que se fueron al traste. De no haber sido porque una desmesurada subida en el precio del alquiler, me invitó a marcharme de la noche a la mañana. Y mucho me temo que mi caso no fue el único: el tejido residencial del centro, en su mayoría ficticio y estacional, dejaba al descubierto que un debilitado y mermado vecindario autóctono no podía reflotar en solitario este tipo de establecimientos.  

    Pegada sobre el escaparate de FERPAL, ya sin vida, hay una nota manuscrita de un vecino mayor del barrio y asiduo cliente, lamentándose del cierre y dejando patente que echará de menos acudir cada día a su tienda de toda la vida, de la que difícilmente se podrá olvidar.


---------------------------

*No es mi intención entrar a juzgar aquí el delicado asunto de lo que deben  vender o en loque deben reconvertirse los pequeños negocios para intentar salir adelante. Recomiendo el artículo https://www.eldiario.es/madrid/somos/noticias/cierre-ferpal-desaparicion-tiendas-barrio-corazon-madrid_1_7224011.html




Safe Creative #1008250232348

jueves, 27 de agosto de 2020

Barra libre

Hasta que lleguen tiempos 

marcados por la abstiencia,

sobre el tapete azul inmenso

un fino cuerno traslúcido

va siendo llenado

en una suerte de incesante barra libre

cada noche.


sábado, 2 de mayo de 2020

Ya están de vuelta

Al contemplar en reposo
mi parcela de cielo 
unas moscas se desplazan a cámara lenta de acá para allá
y viceversa
por el interior de mis ojos.
De pronto se unen unos puntos negros mucho más vivaces e intensos que
asurcan el cielo a velocidad de kamikaze
emitiendo su característico estruendo.
Ya están de vuelta
los vencejos.
Contemplar estas aves 
es sorprender a la libertad misma y escucharla en pleno
y vertiginoso vuelo. 






sábado, 25 de abril de 2020

Aires

En este tiempo de cuarentena
mi clavel de aire ha vuelto a repigmentarse.
El intenso bermellón que luce ahora
en su delicado traje de hojas en punta 
habla precisamente del aire de la ciudad,
ahora más libre que nunca
de unos hostiles agentes
tan tóxicos 
que durante tanto tiempo hicieron vestir a mi clavel un terrorífico uniforme color verde caqui
que casi lo lleva a extinguirse para siempre.









miércoles, 20 de noviembre de 2019

Puñado de árboles

Un puñado de árboles muy menudos
y acaudalados en hojas
se agitan
una vez cernido ya sobre ellos
el gris plomo.
Mientras, gotas de lluvia duras como 
arroz partido para animales,
golpean los cristales de mis gafas, sin montura.
Y hace frío,  mucho frío.





jueves, 29 de agosto de 2019

Puntos neurálgicos

Desde las entrañas casi vacías de un bus
que me lleva Castellana* abajo,
veo desfilar ante mí
edificios que siempre están ahí,
pero que ahora, de pronto, 

recobran su particular sentido;
Como el hotel C., donde recibí de niña el primer

premio de mi vida
en un concurso de ilustración,
o el edificio G., donde trabajé 

para el director general
de una empresa alemana.

Y a la vez
veo transitar por la calzada coches tan diferentes
a los que circulaban hace años,
y, al mismo, tiempo tan iguales
(fruto del afán de las marcas por sacar modelos con tirón
muy parecidos).

Y, hasta veo de pasada

entre las ramas de un frondoso pino
en una isleta en medio del tráfico,

un disfraz de Spiderman primorosamente
tendido,

como un respetable uniforme de trabajo
que ha de ser usado al día siguiente.

---------------
*Castellana: Paseo de la Castellana, una de las arterias neurálgicas que cruza Madrid desde la plaza  de Castilla hasta la plaza de Colón. Para consultar datos interesantísimos acerca de esta calle: https://www.traveler.es/viajes-urbanos/articulos/11-curiosidades-que-debes-de-saber-sobre-el-paseo-de-la-castellana-en-madrid/5136

viernes, 2 de agosto de 2019

(Sin) casa con piscina

Una madre vigila a su hijo exultante
desde fuera del agua
mientras lo ve disfrutar chapoteando
abrazado a un enorme flotador neumático.

En el rostro de la madre
se ha instalado el orgullo inmenso
de poder ofrecer
a su hijo el contacto con el agua
bajo un sol abrasador.

Su hijo disfruta como cualquier otro
de un día de piscina
aunque solo sea 
él solo
dentro de una majestuosa fuente de piedra
en un conocido paseo madrileño
a pocos metros del asentamiento
de personas sin hogar que
reclaman una vivienda digna.



martes, 30 de julio de 2019

Pasarse de la raya

Un joven gorrión
transita 
por la fresca y delgada sombra 

de un largirucho plátano de paseo.
Dando tímidos saltitos
avanza hacia delante
evitando pasarse de la raya
que lo devolvería a un paisaje
abrasador.







 
 

miércoles, 12 de junio de 2019

Tiara

Un matrimonio de invidentes de mediana edad
están a punto de chocar contra una papelera
instalada en una farola,
cuando su perro guía se detiene en seco.
Entonces me apresuro a decirles
que sepan que justo delante tienen una papelera
contra la que pueden chocar.
Pero a mi "simple vista" de vidente
se le escapan cosas:
Tiara, la inteligentísma perro guía,
sabe de antemano dónde se encuentra la papelera
y se ha detenido a hacer sus necesidades 
justo enfrente
para que sus dueños puedan 
depositar después 
los excrementos
en ella. 
De hecho a sus dueños*
les basta con decir: "Tiara, busca la papelera"
y entonces ella se pone a buscar
y siempre la encuentra.

-----------------------------------------------------------------------
 *Me quedo a ver toda la escena y es impresionante observar cómo estas personas, que podrían estar dispensadas de antemano de tener que encontrar una papelera y de recoger los excrementos (con el plus de adivinación que este acto conlleva), lo afrontan como una tarea cotidiana más, no como un deber del que escaquearse a la mínima ocasión. 

martes, 4 de junio de 2019

No me cae bien


Un padre y su hijo -de apenas tres años-
mientras caminan de la mano
a buen paso
calle abajo:

-¿El helado?
-¡Sí me cae bien!
-¿El pescado?
-¡No me cae bien!
-¿La tortilla?
-¡Sí me cae bien!
-¿El caramelo de menta?
-¡No me cae bien!




jueves, 28 de febrero de 2019

Representación de turno

Tiene lugar la representación 
de turno.
Hoy: "melodías huracanadas".   
Desde el palco,
un puñado de frágiles guantes
amarillo-verdoso
aplaude discretamente,
mientras, desde el abarrotado patio de butacas,
se emiten intensas
ovaciones.

Safe Creative #1902280070751

martes, 5 de junio de 2018

Azul

Una niña de apenas dos años,
de enrevesada melena rubia
con cascadas de rizos
en caida libre
por su frente,
observa entretenida
-desde el palco del carrito de bebé-
a la gente agolpada alrededor en el vagón de Metro.
Pronto centra su atención
en el aspecto de una joven a la que escudriña de arriba abajo.
A medida que sus claros ojillos
van recalando en el pelo, en la nariz o en el hombro de la joven,
en la blaquísima extensión de su pequeño rostro
tienen lugar rápidos y expresivos movimientos
que van  de la perplejidad al dolor,
hasta quedar un tanto presos del miedo.
Y es que la chica en cuestión
¡tenía el pelo azul, varios piercings en la nariz y una extraña mascota (rata de ojos rojos para más señas) caminando por su hombro!


Safe Creative #1806057307920

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Cero coma

Cuatro segundos era el tiempo 
que se tardaba en llegar
desde la entrada de la casa 
al primer dormitorio,
y otros siete segundos más al cuarto pequeño.
En total, no se consumían más allá de doce segundos
para alcanzar el fondo del peculiar y centenario apartamento.
En el minúsculo baño
 -que recuerda al de un tren por su alargada estrechez-,
todo estaba al alcance;
como si de una autocaravana se tratase,
cualquier objeto ubicado, por ejemplo, en el lavabo,
podía ser alcanzado desde el interior de la ducha
sin tener que salir de ella.
Y en ese momento la sensación imperante, 
-lejos de ser angustiosa-,
viajaba a la velocidad de la luz intensa 
atravesando el rústico marco 
de madera blanca de la ventana
en compañía
del dulce espíritu de las vacaciones pasadas...

Safe Creative #1802085723565

miércoles, 9 de agosto de 2017

Pelegrina

Selena*, una joven latinoamericana
de apacible semblante,
rasgos estilizados y rubia melena,
está sentada  
a la entrada de su improvisado hogar
cubierto con una amplia tela gris a modo de toldo
junto a un cajero automático. 
Viste camisa blanca impoluta y todas sus prendas
cuelgan primorosamente de las cuerdas 
que marcan el perímetro de su habitáculo. 
Pide limosna para comprar algo 
que llevarse al estómago y para la lavandería,
porque no soporta que la ropa huela mal.
No es una indigente al uso,
se hace patente su aspecto cuidado y maneras delicadas
hasta en el modo en que permanece sentada:
la postura evoca a la del monumento a la sirenita de Andersen en Copenhague.
En medio de su situación desesperada
ella prefiere creerse -dice- "una pelegrina del mundo",
como cuando se iba de joven con su mochila lejos de excursión
y así, esta realidad le parece más digerible, más provisional.
A esta hora solo piensa ya en que acabe el día:
poder aplacar un poco el estómago
y "echar el toldo" hasta mañana.

---------------------------------
*Selena. Nombre ficticio


martes, 18 de abril de 2017

Pertenencias

Desde su casa de madera
ella contempla el cielo
-a esta hora de la tarde-
intentando escudriñar la noche que hará.
Su banco lo es todo: salón de estar, cocina, aseo.
En la cabecera tiene apoyado un carro de la compra con
todas sus pertenencias -protegidas por un plástico-,
y, debajo, a todo lo largo, guarda bidones de agua y un barreño. Todo estratégicamente colocado; ningún objeto sobresale del perímetro de su hogar.
En un lugar como Madrid, 
la temperatura puede bajar
drásticamente hasta 10 grados de golpe.
Pero, a pesar de que ella no tiene forma de saber con antelación el tiempo que hará,
ha logrado adaptarse -sobre la marcha- a las inclemencias que trae cada estación.
El frío es para ella combatible, el calor: soportable, la lluvia: insufrible.
Cuando alguien se acerca para donarle ropa o enseres,
ella siempre rehusa -cortésmente- el ofrecimiento:
"No, gracias, de verdad, tengo ya muchísimas cosas".

viernes, 30 de septiembre de 2016

La escalera

La escalera
de aquel peculiar edificio de viviendas
de principios de siglo* 
estaba compuesta por un reguero de peldaños;
Todos ellos discurrían armoniosamente, sin un atisbo de inclinación abrupta.
Coronada por una esbelta barandilla de hierro labrado y madera,
la escalera ofrece desde sus comienzos
un servicio en exclusiva, pues en su hueco no existe competencia elevadora mecánica alguna.
En ella han ido resonando, a lo largo del tiempo,
los diferentes tipos pasos: 
Los hay ágiles, si es que parten de los pies más jóvenes,
o espaciados, cuando son emitidos por gente cargada,
o tal vez reposados -con derecho a rellano-,
cada vez que la gente mayor toma un respiro
antes de continuar el ascenso,
y, cómo no, están los gloriosos pasos saltarines,
que imprimen los niños,
para quienes la subida o el descenso
es tanto como decir, aventura o juego.

----------------------------------------------------

*Principios de siglo: El arquitecto del edificio fue Diego de Orbe y Fernández. Los planos de dicho proyecto están fechados en agosto de 1912 y la obra se terminó en julio de 1915. (Datos facilitados por el Archivo de la Villa de Madrid). 


Safe Creative #1703311358059